Dirigente puneño Lucio Callo Callata lidera marcha en Lima contra nuevo gobierno

Organizaciones de las 13 provincias de Puno rechazan gobierno considerado ilegítimo y producto de fraude electoral

El dirigente puneño Lucio Callo Callata encabezó una delegación de las 13 provincias de Puno que se trasladó a Lima para participar en la jornada nacional de lucha convocada en rechazo al gobierno de Keiko Fujimori.

El dirigente informó que la delegación se concentró a las 9:00 de la mañana para marchar hacia el Congreso, en coordinación con el comité colegiado regional, la CEN y la Asociación de Víctimas a nivel nacional.

Callo Callata calificó el proceso electoral como «totalmente manipulado», y afirmó que existieron irregularidades que, a su juicio, no permiten reconocer la legitimidad del nuevo gobierno instalado este 28 de julio.

Delegaciones de todo el país respaldan la jornada de protesta

El dirigente detalló que delegaciones del norte, centro y sur del país, junto a comunidades aimaras y quechuas, participan desde el domingo en la Asamblea Nacional realizada en Lima previa a la marcha.

Callo Callata advirtió que el nuevo gobierno podría privatizar empresas estatales y afectar los recursos naturales del país, comparando el escenario actual con la primera gestión del fujimorismo durante los años noventa.

El dirigente también sumó a la protesta representantes del magisterio y de organizaciones de pueblos originarios, con quienes busca articular un frente nacional que resista las políticas del gobierno entrante.

Dirigente denuncia hostigamiento y rechaza a otros ciudadanos puneños

El dirigente relató que, en los días previos a la marcha, recibió citaciones judiciales y fue objeto de vigilancia policial cerca del local donde se realizó la Asamblea Nacional de organizaciones sociales.

Callo Callata declaró que «la única arma que tiene el pueblo es su organización», al advertir que el hostigamiento hacia los dirigentes sociales podría intensificarse durante los próximos cinco años de gobierno.

El dirigente rechazó a los ciudadanos puneños Edgar Mancha y la señora Santosa, a quienes acusó de desprestigiar a la región y de vincularse a un supuesto pacto mafioso, pidiendo declararlos personas no gratas en Puno.