El regidor de la Municipalidad Provincial de Puno, Rogelio Roque, admitió que el Consejo Municipal gasta desmesuradamente más que el Consejo Regional en labores de fiscalización, pese a que no existen resultados concretos que justifiquen dicho presupuesto.
Cada regidor presenta su propio plan de fiscalización, explicó Roque, y contratas profesionales para la parte logística, antes de que el Consejo apruebe el proyecto correspondiente.
Baños cerrados evidencian falta de resultados concretos
Mientras los regidores gastan en fiscalización, los baños del Mercado Laykakota y Unión Dignidad siguen sin funcionar correctamente, sin que la Municipalidad de Puno, pueda solucionar las falencias que se tienen en dichos baños, dificultando una pronta reapertura, según Roque.
Comerciantes de la Plataforma 1 y 2, además de adultos mayores y personas con discapacidad de distintos distritos, exigen que los servicios entren en funcionamiento cuanto antes.
El regidor Roque sobre el rol de los regidores, señaló que estos cumplen una función de supervisión y fiscalización, mientras que la ejecución técnica de los proyectos es responsabilidad de los profesionales contratados para cada obra.
El proceso de fiscalización según la versión del regidor
Una vez terminado el plan de fiscalización, los profesionales contratados informan directamente a los entes correspondientes, aseguró Roque ante la consulta sobre el proceso de fiscalización de los regidores.
«Esto se trabaja lo más transparente posible», afirmó el regidor, defendiendo el manejo del presupuesto pese a la falta de resultados visibles ante varias falencias y temas cuestionables por presunta corrupción en la comuna puneña.
Roque anunció que exigirá una pronta solución para que los baños de los mercados puedan funcionar debidamente, mientras persisten las dudas sobre el gasto en fiscalización municipal.

