En la provincia de San Román, la dirigencia ha rechazado de manera contundente la propuesta del presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, sobre la construcción de dos nuevos penales en la región Puno. Antero Pimentel Ezquivias, uno de los dirigentes, expresó su preocupación por la sobrepoblación y la inseguridad que esta medida podría generar, proponiendo la unidad de acción para rechazar la iniciativa.
Pimentel Esquivias manifestó que la población de Juliaca rechaza rotundamente esta propuesta, argumentando que la presencia del penal La Capilla ya genera problemas de delincuencia. Afirmó que la región Puno está castigada por el hacinamiento en los centros penitenciarios existentes, con una capacidad máxima de 300 reclusos, pero albergando alrededor de 1,500 a 2,000 internos.
Además, advirtió que la construcción de más cárceles en la región atraería a presos de alta peligrosidad de otras partes del país. Por ello, hizo un llamado a las 13 provincias de Puno para unirse en contra de esta iniciativa y evitar que se traigan más reclusos a la zona.
Según los dirigentes, el penal de Juliaca se encuentra dentro de la ciudad, lo que genera preocupación por la seguridad de la población. Exigen la reubicación de este centro penitenciario a un lugar más adecuado y rechazan la construcción de nuevas cárceles que aumentarían el riesgo.
“La población de Juliaca se siente castigada por estas propuestas y rechaza enérgicamente la decisión del presidente del Consejo de Ministros”, afirmó el presidente de las Cuatro Zonas. Los dirigentes anuncian reuniones para coordinar acciones en contra de la construcción de los dos nuevos penales anunciados por Gustavo Adrianzén en su presentación ante el Congreso.
