Un tercio de los locales escolares en Puno presenta riesgos en cuánto a su infraestructura, según Edson Amat Apaza, director regional de Educación. De 4.008 instituciones, 2.700 requieren intervención urgente en infraestructura, problema que ya fue comunicado al gobierno central.
Con el uso de aulas prefabricadas y gestiones municipales, se trata de brindar las respuestas inmediatas. Amat Apaza detalló que 35 módulos se encuentran disponibles, con 31 de ellos ya asignados a diferentes instituciones. «Hemos dispuesto trasladarlos a zonas críticas, como Macarí, donde un colegio colapsó», afirmó.
Aunque la DREP maneja este preocupante reporte, solamente 56 instituciones fueron reportadas ante gobierno regional, evidenciando una falta de atención de las autoridades municipales en zonas afectadas. «Los directores y municipios deben formalizar pedidos», señaló el funcionario, mientras padres y CONEI de cada institución colaboran para poder solucionar problemática.
La documentación pendiente agrava el problema. Amat Apaza destacó que muchas escuelas carecen de títulos de propiedad, frenando proyectos para contar con nuevas edificaciones. «Apoyamos en regularizaciones y saneamientos de terrenos, pero es una tarea multisectorial», insistió.
A su vez critican inacción de autoridades locales. Pese a los llamados, la mayoría de alcaldes no activó protocolos requeridos frente a este tipo de emergencias. «Defensa Civil debe intervenir, pero la comunidad ya actúa por su cuenta», lamentó el director.
Con el año escolar iniciado, los daños hacia la infraestructura afectan a 270 mil estudiantes. Mientras la DREP prioriza escuelas críticas a nivel regional, Amat Apaza pidió corresponsabilidad y apoyo por parte de los alcaldes para «Sin apoyo local, las aulas seguirán en peligro», finalizó.