Más de 207 estudiantes de tres colegios del Perú aterrizaron en el aeropuerto Manco Cápac de Juliaca a las 14:32 horas del 11 de mayo, tras quedar varados cinco días en territorio boliviano por el paro indefinido de transportistas.
El operativo humanitario se ejecutó mediante aeronaves Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana, con salidas desde La Paz y Oruro. El traslado fue coordinado entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia y las autoridades peruanas, incluido el Consulado General del Perú en La Paz.
La cancillería boliviana precisó que la medida buscó garantizar el retorno seguro de ciudadanos peruanos afectados. En total, más de 400 personas quedaron varadas en Bolivia, entre ellas estudiantes, docentes y padres de familia de las tres instituciones educativas.
Bloqueos
Los estudiantes viajaron desde el jueves de la semana pasada hacia Potosí para participar en actividades del bicentenario del Colegio Nacional Pichincha. El paro indefinido de transportistas bloqueó diversas carreteras bolivianas, lo que impidió el retorno terrestre de las delegaciones.
La delegación del Glorioso Colegio Nacional de Ciencias de Cusco estuvo integrada por 75 estudiantes de la banda de músicos, 10 deportistas de fútbol, 10 de básquet y dos integrantes de la escolta institucional, más 10 docentes y 44 padres de familia.
Delegaciones
El Glorioso Colegio Nacional San Carlos de Puno reunió aproximadamente 120 estudiantes, con la directora Teresa Pilco a la espera del arribo en el terminal aéreo. Su delegación permaneció en Oruro, con apoyo del Gobierno Regional, la municipalidad local y el Colegio Simón Bolívar.
El Colegio Nacional de Independencia Americana de Arequipa sumó nueve integrantes, entre ocho estudiantes y un docente. Ellos vivieron las mayores dificultades, al atravesar trochas en camión y racionar alimentos durante el trayecto hacia La Paz.
Reencuentro
La llegada al aeropuerto de Juliaca desató escenas cargadas de emoción entre padres e hijos. Los estudiantes no pudieron celebrar el segundo domingo de mayo con sus familias, por lo que el abrazo postergado al retornar al Perú resultó aún más significativo.
Un estudiante del Colegio de Independencia expresó que lo primero al llegar a casa sería abrazar a su madre y decirle «lo mucho que la amo». Sus compañeros coincidieron en que la experiencia les enseñó a valorar a sus familias y a su país.
Solidaridad
Durante su permanencia en Bolivia, las autoridades locales de La Paz, Oruro y ciudadanos del terminal brindaron alojamiento, alimentación y colchones a los escolares. El consulado peruano en La Paz, a cargo de la cónsul Elisabeth Castro, asumió la atención desde el primer momento.
Los tres colegios repatriados, el Glorioso de Ciencias de Cusco, el de Independencia de Arequipa y el San Carlos de Puno, retornaron con sus delegaciones al cielo peruano, listos para emprender viaje a sus respectivas ciudades en las horas siguientes.



