La casa de subastas Doyle, ubicada en Nueva York, Estados Unidos, detuvo la subasta de dos pinturas religiosas de la Escuela Cusqueña justo antes del plazo anunciado que fue ayer (miércoles). Esto se debió a sospechas de que podrían ser obras robadas hace más de una década de una iglesia en el distrito de Chucuito, en Puno.
El Ministerio de Cultura de Perú ha afirmado que estas pinturas son las obras que se encontraban desaparecidas. Estos lienzos iban a ser subastados junto a otras valiosas piezas de arte latinoamericano de diferentes épocas.
La casa de subastas ha declarado su compromiso de cooperar con las autoridades en la investigación de este caso. Esto ha vuelto a poner en discusión los mecanismos que facilitan la circulación ilegal del patrimonio cultural peruano en los mercados internacionales de arte.
Ambos cuadros están incluidos en una alerta de robo emitida por el Ministerio de Cultura el 11 de mayo de 2015. Esta alerta sirve como base para la búsqueda de estas obras en todo el mundo.
Según la alerta, se robaron 16 objetos del patrimonio histórico del templo, que incluían coronas, potencias y seis lienzos, cada uno de los cuales cuenta con fotografías de registro de la época para facilitar su identificación. El robo se produjo el 9 de febrero de 2012 y fue objeto de una denuncia policial registrada en la comisaría del distrito de Chucuito.
Las fotografías en el documento oficial peruano muestran que las piezas se encontraban en un estado precario de conservación, coincidiendo con la información encontrada en varios registros revisados para este informe.
Con información de Ojo de público
