Dos adultos mayores fallecieron en el Centro de Atención de la Beneficencia de Puno, sin recibir visitas ni compañía, evidenciando una situación alarmante, que refleja el deterioro de los lazos familiares y el aumento de casos de abandono en esta región.
Nancy Rosell, directora de protección social de la Beneficencia, explicó que el establecimiento enfrenta una saturación preocupante, pues actualmente atiende a 10 madres adolescentes, sus 9 hijos y una menor embarazada, todos provenientes de diferentes provincias de Puno.
El hogar de madres adolescentes funciona bajo gran presión, ya que varias jóvenes continúan estudios, mientras la capacidad y los recursos del centro resultan insuficientes para brindar atención adecuada y personalizada a cada adolescente y sus pequeños.
La falta de presupuesto impide expandir los servicios de la Beneficencia, dejando a muchas menores y adultos mayores en situación vulnerable sin acceso a los cuidados especializados que requieren, lo que pone en riesgo su bienestar cada día.
El panorama en el Centro del Adulto Mayor muestra abandono sistemático, pues la directora confirmó que los residentes enfrentan soledad y desprotección, especialmente en sus últimos días, sin recibir el afecto ni atención de sus familiares.
Según Rosell, los familiares de los adultos mayores solo se acercan cuando hay intereses económicos por terrenos o bienes materiales, dejando de lado la responsabilidad afectiva y de cuidado, situación que profundiza la desprotección de los residentes.
La Beneficencia de Puno registra un incremento sostenido en casos de abandono de menores y adultos mayores, la preocupación se extiende a las 13 provincias, superando la capacidad operativa de los centros de protección social disponibles.