El presidente de la Asociación Nacional de Víctimas y Mártires de las Masacres de 2022-2023, Raúl Samillán, rechazó la asunción de Keiko Fujimori como presidenta del Perú, desde los exteriores del Congreso en Lima, donde marchó junto a delegaciones de todo el país.
El dirigente afirmó que la nueva mandataria y su organización política tienen responsabilidad en la muerte de 50 personas durante las protestas sociales registradas en el país entre diciembre de 2022 y enero de 2023.
Samillán declaró que «no vamos a desmayar hasta que logremos que se sancione ejemplarmente» a los responsables de las masacres, y exigió la derogatoria de las leyes conocidas como «pro crimen».
Asociación exige justicia y advierte sobre impunidad policial
El dirigente señaló que la derogación de estas leyes sería la principal señal de cambio, pues según explicó, protegen a policías y delincuentes que actúan con la certeza de que las normas los amparan legalmente.
Samillán llamó a la unidad de los colectivos sociales y a la población en general para defender la democracia y exigir justicia, remarcando que muchos familiares de víctimas continúan movilizándose pese a las pérdidas sufridas.
El dirigente anunció que, ante la falta de resultados en el sistema judicial peruano, la asociación recurrirá a organismos internacionales para lograr que se sancione a los responsables de las masacres ocurridas en el país.

