Raúl Samillán, presidente de la Asociación de Mártires y Víctimas del 9 de enero, clama con voz entrecortada por justicia para su hermano Marco Antonio y todas las víctimas de aquel fatídico día. Con profundo repudio, expresa su indignación hacia la presidenta Dina Boluarte, a quien acusa de reprimir y amedrentar a los familiares mientras les ofrecía disculpas.
Mientras pedían justicia en el Parque Universitario, la policía lanzó gases lacrimógenos, reprimiendo nuevamente a los familiares de las víctimas. Raúl Samillán critica las disculpas ofrecidas por Boluarte en su mensaje a la nación y exige su renuncia para que el país recupere la paz y tranquilidad.
Además, cuestiona que los detenidos en Lima sean sometidos a medidas preventivas, mientras que los responsables de la muerte de más de 70 personas en el país aún no enfrentan investigaciones.
La Asociación de Mártires y Víctimas se mantiene firme en su exigencia de justicia y verdad. Raúl Samillán no se detendrá hasta que los culpables sean responsabilizados y los derechos de las víctimas sean respetados. El clamor por un país sin violencia y con justicia sigue latente en la voz de quienes no se resignan a olvidar.
