El gobierno peruano ha declarado un día no laborable a nivel nacional, extendiendo el feriado y generando un fin de semana largo. Esta medida, implementada desde el gobierno de Alan García Pérez, tiene como objetivo fomentar el turismo interno. Sin embargo, su efectividad y consecuencias económicas están siendo cuestionadas por expertos en derecho laboral.
Consultado el abogado laboralista Gerardo Peña señala que estos feriados largos causan un gran perjuicio económico al país. Aunque no pudo precisar montos exactos, afirma que se generan pérdidas millonarias en todo el territorio nacional debido a la paralización de actividades laborales. Esta práctica se ha vuelto común, declarando días no laborables entre feriados oficiales y fines de semana.
El profesional cuestiona la efectividad de esta medida para alcanzar su objetivo de promover el turismo interno. Sostiene que, contrario a lo esperado, se incrementa la carga laboral en diversos sectores. Además, menciona la existencia de una superpoblación laboral en entidades estatales, con una alta presencia de locadores de servicios que se han quedado en sus puestos a lo largo del tiempo.
Respecto al impacto en la administración pública, el abogado enfatiza que el principal perjuicio es económico. La paralización de actividades implica una reducción en la producción y, consecuentemente, pérdidas económicas para el país.
Se cuestiona también la efectividad de la recuperación de horas laborales, se argumenta que en la práctica esta recuperación no se da realmente, ya que los trabajadores públicos suelen tener un horario de entrada fijo pero no de salida. Menciona que es común que los empleados trabajen horas extras o incluso sábados, lo cual considera una violación a los derechos laborales.
El abogado critica la situación en entidades como municipios y gobiernos regionales, donde los trabajadores son sometidos a condiciones laborales cuestionables. Sostiene que la supuesta recuperación de horas no es efectiva, ya que los empleados suelen trabajar largas jornadas regularmente. Concluye que el pretexto de fomentar el turismo interno no justifica las consecuencias negativas de estos feriados largos.
