Millones de soles destinados al desarrollo de los alpaqueros en Puno no llegan a quienes crían las alpacas, así lo afirma Roger Florez Quispe, presidente de la Convención del Agro Peruano en Puno, quien advierte que los productores siguen esperando apoyo real.
El proyecto PECSA prometió centros de producción y reproducción en cada provincia, pero los avances en mejoramiento genético y peso del vellón no se evalúan de manera adecuada, lo que deja a los productores sin ver resultados tangibles.
El alpaquero indica que la compra directa de alpacas a los criadores locales habría sido una solución, sin embargo, la ley de licitación priorizó a intermediarios, quienes terminaron beneficiándose con la adquisición de los animales.
Los intermediarios recolectaron alpacas de diferentes lugares para cumplir con las entregas, mientras los verdaderos criadores quedaron fuera de este proceso, según explica Florez Quispe, quien expuso la situación en Pachamama radio.
El plazo para gastar los 32 millones de soles se extendió hasta este año, con la meta de adquirir casi 60 alpacas, pero Florez Quispe insiste en que estas compras deben hacerse a los productores de Puno, sobre todo en Carabaya, Macusani, Nuñoa, Lampa y Melgar.
Asimismo, el dirigente observa que la falta de unión entre los alpaqueros favorece a los funcionarios, quienes no buscan realmente que los productores se organicen, lo que debilita al sector y dificulta la solución de sus problemas
El entrevistado plantea que se necesita un Congreso Nacional de Alpaqueros, pues la situación afecta a todo el país, y Puno, como región emblemática en la producción de alpaca, debe ser escuchada a nivel nacional e internacional.
Los presupuestos asignados al sector terminan en manos de técnicos, llamados “señores profesionales”, mientras los criadores solo reciben ingresos en diciembre, cuando venden la fibra de alpaca tras la esquila.
Durante la esquila, la industria paga precios bajos por la fibra, que han caído de 35 o 33 soles a solo 15 o 18 soles en algunas zonas, lo que afecta directamente a los ingresos de los productores.
El ese marco, sostiene que la desorganización y el olvido no pueden continuar, y que solo un Congreso Nacional permitirá que las autoridades modifiquen resoluciones que no favorecen a los alpaqueros.
La falta de organización perjudica también a otros productos importantes de Puno, como la leche, la quinua y el café, ya que los dirigentes no muestran interés y los funcionarios del Estado aprovechan esta situación.
El entrevistado alerta sobre el uso político de los productores durante campañas electorales, cuando se les invita a formar cooperativas solo para obtener votos, lo que ha generado desconfianza en las organizaciones.
Finalmente reafirma su compromiso con la transparencia y la defensa del sector alpaquero, asegura que seguirá en la presidencia de CONVEAGRO Puno hasta que una nueva directiva asuma el cargo, pese a las diferencias que esto genera.