La reciente aprobación de la Ley 32245 ha generado controversia en el ámbito político peruano. Esta norma modifica el artículo 108 de la legislación electoral, permitiendo que los candidatos a la Presidencia de la República también postulen simultáneamente al Senado o a la Cámara de Diputados. En caso de ser electos presidentes, no asumirán su cargo en el Senado o Cámara de Diputados, siendo reemplazados por el siguiente candidato en orden de votación.
Leonel Mamani Ticona, presidente de la Asociación de Abogados de la Provincia de San Román, expresó su indignación ante esta nueva disposición. Según Mamani, esta ley parece estar hecha a la medida de ciertos intereses políticos, especialmente de Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular, quien ha sido una constante perdedora en procesos electorales anteriores. La modificación legal podría facilitar su ingreso al Senado, asegurando así su presencia en el poder legislativo.
Mamani advierte sobre un posible fraude electoral en las elecciones de 2026. Según su análisis, los recientes cambios en el Tribunal Constitucional, la ONPE y el Jurado Nacional de Elecciones sugieren una manipulación para favorecer a ciertos candidatos. «Se está planificando un futuro fraude», afirmó Mamani, subrayando la necesidad de estar vigilantes ante estas reformas que podrían afectar la democracia peruana.
La ley ha sido vista como una estrategia para que Fuerza Popular mantenga su influencia en el Ejecutivo o Legislativo, independientemente del resultado electoral. Mamani señala que estos cambios podrían ser una forma de proteger a políticos con procesos judiciales pendientes, asegurando su inmunidad a través de cargos en el Congreso. Esta situación recuerda a episodios pasados, como las elecciones de 1990, donde también se permitían candidaturas simultáneas.
La población de Juliaca y del departamento de Puno ha mostrado su preocupación ante estas reformas. Mamani insta a las instituciones y a la ciudadanía a estar atentos y analizar críticamente estos cambios. La percepción general es que el Congreso está actuando de manera arbitraria, acomodando las leyes a su conveniencia y no al interés del país.
Según una encuesta reciente de Ipsos, Keiko Fujimori perdería en una posible segunda vuelta contra Rafael López o Carlos Álvarez. Sin embargo, la nueva ley podría garantizarle un escaño en el Senado, manteniendo su influencia política. Esta situación ha generado desconfianza y críticas, ya que se percibe como una maniobra para evitar la pérdida total de poder.
En resumen, la Ley 32245 es vista como una medida para que Fuerza Popular se asegure un lugar en el poder, ya sea en el Ejecutivo o en el Legislativo. La advertencia de Mamani sobre un posible fraude electoral en 2026 subraya la necesidad de vigilancia y transparencia en los procesos electorales peruanos.