El dirigente Antero Pimentel Esquivias denunció que la gestión del alcalde Óscar Cáceres Rodríguez fracasó en el cierre de antros de perdición en Juliaca, pues en cuatro años, 2023, 2024, 2025 y lo que va del 2026, no registró ningún resultado concreto en esa materia.
Ante ello, Pimentel Esquivias precisó que desde el año 2024 los dirigentes exigieron el cierre total de esos locales. La presión social cobró un precio alto, ya que una compañera dirigente fue asesinada y él, junto a otros nueve líderes, recibieron amenazas directas en ese periodo.
Sin embargo, la situación empeoró. El dirigente advirtió que, al retirarse del proceso de fiscalización, los antros de perdición se proliferaron por calles como Girona Unión, Jorge Chávez, Ayacucho, 8 de noviembre, Túmbes y Moquegua, y que aproximadamente el 90 % de esos locales ya contarían con licencia municipal.
El caso más reciente ocurrió un sábado, cuando un subgerente municipal cerró una discoteca calificada por sus propietarios como «legal». Al día lunes siguiente, ese funcionario fue despedido y el local retomó operaciones con total normalidad, según refirió Pimentel Esquivias.
Por eso, el dirigente cuestionó a las autoridades: «¿Por qué lo han sacado al señor subgerente?». Señaló que vecinos comentan que esa discoteca estaría protegida por funcionarios de la municipalidad, e incluso mencionó la posible participación de una persona sin identificar vinculada al entorno del alcalde.
Además, Pimentel Esquivias cuestionó la labor de los 13 regidores, quienes tienen como función principal fiscalizar al alcalde. Denunció que más de 30 obras están paralizadas en San Román y que el presupuesto asignado a la provincia no tiene destino claro, lo que apunta, según él, a una gestión marcada por la corrupción.

