El excongresista y exministro del Interior, Gino Costa, advirtió que el país enfrenta un gobierno que no da continuidad institucional, tras la captura del sistema de justicia por parte de la mayoría parlamentaria encabezada por el fujimorismo durante los últimos años.
El especialista en seguridad ciudadana explicó que dicha bancada promulgó leyes que favorecen el crimen y la impunidad, en un contexto donde las capacidades del Estado se debilitaron por el boom de la cocaína, el oro ilegal y las extorsiones en el país.
Costa declaró estar «dentro de los preocupados y con temor» sobre lo que puede ocurrir, y citó que el 45% de ciudadanos asegura haber visto cerrar negocios en sus barrios producto de la extorsión, mientras en Lima la cifra llega al 59%.
División nacional persiste según encuestas y declaraciones oficiales
Una encuesta de Apoyo reveló que casi el 40% de la población ve el futuro con optimismo, mientras otro porcentaje similar lo observa con temor, evidenciando un país todavía dividido de cara al nuevo gobierno que se instala.
Costa señaló que mientras Keiko Fujimori calificó al país recibido como «catastrófico», el presidente encargado Valcázar aseguró entregarlo «en azul», contradicción que el especialista atribuyó al blindaje de la corrupción en el sistema de justicia.
El exministro indicó que sectores como salud, educación y transporte se degradaron institucionalmente, pues fueron cuoteados políticamente, señalando directamente a los partidos de Acuña y Cerrón por realizar negocios personales con medicinas y equipos médicos.
Fiscalía, TC y Junta Nacional de Justicia bajo cuestionamiento
El exministro señaló que la Fiscalía de la Nación está capturada, mientras el Tribunal Constitucional habría favorecido a criminales y la Junta Nacional de Justicia enfrenta asedio político desde el Congreso saliente, sin certeza de que el nuevo Senado derogue estas normas.
Sobre el excongresista Fernando Rospigliosi, impulsor junto a Fuerza Popular de las leyes «pro-impunidad» y «pro-crimen», Costa lo calificó de «cambio absolutamente radical e incomprensible», tras dedicar su carrera previa a la defensa de los derechos humanos.
Costa, quien fue ministro del Interior entre 2002 y 2003, propuso licenciar al alto mando policial responsable de la degradación institucional, apostando por una inteligencia policial moderna, sin necesidad de militares en las calles ni estados de emergencia.
El especialista afirmó que «no puede haber reconciliación sin justicia», citando al Cardenal, y remarcó que el reclamo por las masacres del sur y casos como las violaciones de niñas en Amazonas son demandas nacionales de respeto pendientes de atención.

