El historiador juliaqueño René Calsín Anco confirmó que los Carnavales de Juliaca están próximos a ser declarados Patrimonio Cultural de la Nación, luego de que el Congreso de la República aprobara por ley su declaratoria de interés nacional. El proceso ahora está en manos del Ministerio de Cultura para su oficialización definitiva.
Calsín Anco, quien participó activamente en el sustento histórico de la propuesta, explicó que «el camino está prácticamente muy cerca» para que se concrete la declaratoria. El historiador destacó que el Congreso ya cumplió su parte al aprobar la ley, y ahora corresponde al Ministerio de Cultura emitir la resolución viceministerial correspondiente.
La iniciativa fue impulsada por el congresista Wilson Rusbel Quispe Mamani, con el respaldo de varios historiadores que elaboraron el sustento técnico necesario. «Quienes concluimos con el sustento histórico fundamental éramos nosotros», precisó Calsín Anco, reconociendo también la importante contribución de Bedoya en este proceso de documentación y argumentación histórica.
El especialista considera que el Ministerio de Cultura no presentará objeciones al proyecto, dado que se trata de «una disposición de carácter de ley» con el rango correspondiente. Además, la norma no se limita únicamente al carnaval, sino que abarca otras festividades tradicionales de la región, fortaleciendo así su sustento legal.
Respecto a los plazos de implementación, el historiador estima que la declaratoria oficial no demorará mucho tiempo, considerando que «ya todo se ha cumplido» en términos de requisitos legales. Y confía en que el proceso se resolverá en un tiempo «totalmente corto» debido a que se han satisfecho todas las condiciones necesarias.
Los beneficios de esta declaratoria van más allá del reconocimiento simbólico, según explicó. «No es solo papel, solo es declaratoria, pero no, detrás de eso van otras cosas», afirmó, sugiriendo que el nuevo estatus traerá oportunidades adicionales para el desarrollo cultural de la festividad y la región.
La declaratoria cobra especial relevancia considerando que Juliaca se prepara para celebrar el centenario de la provincia romana el próximo año. Cassin Anco aprovechó para hacer un llamado a los organizadores actuales del carnaval para que «al amparo de esta disposición legal» fortalezcan la celebración con la prestancia que merece un centenario.
El historiador también abordó la problemática de las danzas autóctonas locales, señalando que festividades como la de la Virgen de la Candelaria destacan precisamente por «esa cantidad numerosa de danzas que vienen de las 13 provincias». Sin embargo, lamentó que danzas emblemáticas juliaqueñas como la Casona de San Sebastián no participen en los concursos del carnaval local.
Entre las danzas tradicionales que sí mantienen presencia en el carnaval juliaqueño, Calsín Anco mencionó a los soldaditos de Santa Catalina, el Pulipuli y los taitas. No obstante, advirtió sobre el riesgo de extinción que enfrentan algunas de estas expresiones culturales, particularmente el soldadito de Santa Catalina, que requiere atención urgente para su preservación.
La nueva condición legal permitirá implementar acciones concretas para «evitar la extinción de las danzas pequeñas» y revivir aquellas que ya se han perdido. Cassin Anco confía en que el centenario provincial sirva como catalizador para «el desarrollo cultural y la reconsideración de varios hechos culturales» que han desaparecido del panorama festivo juliaqueño.