La madrugada del miércoles 4 de marzo un ciudadano, fue atropellado por un patrullero de la Policía Nacional, de la Unidad de Carreteras de Puno, de placa EPF-530, asimismo, el policía presuntamente abandonó la escena, según denunciaron taxistas, sin embargo, el jefe de la región policial, General PNP Jorge Tomás Guardia Riveros, señalo que el acusado habría salido en libertad.
El jefe policial, indicó que los efectivos trasladaron a la víctima al hospital tras el impacto, aunque no precisó por qué el patrullero no fue hallado posteriormente en la zona del siniestro.
Ante la consulta directa, el general respondió: «en las diligencias, en la investigación, se determinará todo esto», sin brindar detalles sobre la conducta del oficial involucrado; además evitó confirmar si hubo omisión de protocolos y remitió toda respuesta a la investigación en curso.
Protocolos policiales en cuestión
Los protocolos institucionales exigen que los efectivos permanezcan en la escena de accidentes hasta el arribo de las autoridades competentes, lo que convierte la ausencia del patrullero en un punto central de la investigación.
La posible omisión de deberes por parte del oficial afecta la confianza ciudadana en la Policía, especialmente en un caso donde la víctima debió ser trasladada de emergencia al Hospital Regional Manuel Núñez Butrón.
Las diligencias en curso deberán esclarecer si el oficial presente durante el traslado incurrió en falta, con potenciales sanciones administrativas o penales según lo que determine la investigación oficial.
