Inabif supervisa centros de acogida y protege a menores en Puno

Centros brindan atención integral mientras programa atiende miles de beneficiarios y refuerza apoyo familiar para prevenir abandono infantil

Ruth Flores
Ruth Flores 04/06/2026

La directora ejecutiva del Programa Nacional para el Bienestar Familiar (Inabif), Melina Locatelli Alfaro, supervisó de forma inopinada los cuatro Centros de Acogida Residencial (CAR) de la región Puno, donde el Estado protege a aproximadamente 120 niños, niñas y adolescentes en situación de desprotección familiar.

Los cuatro centros se distribuyen en CAR Virgen de Fátima que alberga a 59 niñas, el CAR San Martín de Porres que atiende a varones y el CAR especializado en trata que resguarda a siete menores víctimas de explotación, éstos últimos llegaron por mandato del Poder Judicial o de las Unidades de Protección Especial (UPE) del Ministerio de la Mujer, tras ser declaradas en desprotección.

El centro les brinda contención emocional, atención médica y acompañamiento psicológico especializado, diferenciándose así de los CAR básicos.  Locatelli Alfaro señaló que en La Rinconada, principal centro minero de la región, se registran casos de trata que afectan en su mayoría a mujeres adultas extranjeras. Sin embargo, también hay menores de edad involucradas, según confirmó el general de la Policía Nacional en una reunión sostenida el día anterior a la supervisión.

En paralelo, el programa CEDIF de Juli atiende a 179 niños en modalidad diurna y apoya a más de 123 familias con talleres de tejido, bordado, cocina y emprendimiento. Las capacitaciones van dirigidas principalmente a madres trabajadoras informales, con el objetivo de fortalecer su presencia en el hogar.

Respecto a la subvención económica por orfandad, el Inabif tiene en Puno a más de 6342 beneficiarios entre varones y mujeres, con una inversión mensual que supera los 5 millones 36 mil soles, destinados a niños, niñas y adolescentes en situación de pobreza o extrema pobreza.

El beneficio se extiende a hijos que perdieron uno o ambos padres y persiste más allá de los 18 años si el beneficiario continúa estudiando. Ante una consulta sobre menores huérfanos por las protestas sociales de Juliaca y Carabaya, la directora precisó que los tíos y abuelos también pueden acceder al subsidio siempre que cumplan los requisitos de la norma.

Locatelli Alfaro subrayó que los CAR no son la solución definitiva al problema de la desprotección infantil. «Los CAR no son la solución, la solución son las familias, los hogares”, afirmó, y reiteró que la orientación familiar preventiva es la herramienta más importante del Estado para evitar que más niños lleguen a estos centros.