El exdirectivo del mercado Túpac Amaru, Arturo Mamani Tintaya confirmó el hartazgo generalizado de la población a causa de la creciente inseguridad. Los comerciantes de Juliaca están listos para paralizar completamente la ciudad debido a la ola de asaltos y robos constantes. La medida de fuerza responde al abandono de las autoridades locales y policiales en la región Puno.
Mamani Tintaya señaló la inacción del gobierno local y la pasividad evidente de la fuerza policial juliaqueña. «Las autoridades se han ocultado», denunció el dirigente comercial con firmeza ante los medios. Ellos muestran indiferencia absoluta ante estos graves problemas que afectan diariamente a miles de ciudadanos y visitantes.
Así mismo indicó que la delincuencia se transformó en algo cotidiano, perjudicando gravemente a personas que visitan esta zona comercial estratégica ya que el pueblo juliaqueño está cansado de convivir día a día con la seria amenaza de numerosos delincuentes organizados. Ante ello, los comerciantes exigen acciones inmediatas y contundentes contra los grupos delincuenciales que operan libremente en el centro urbano.
Delincuentes acechan compradores cerca del mercado principal
Aunque el centro comercial Túpac Amaru evitó asaltos directos hasta ahora, los robos ocurren a dos cuadras de este centro de abastos. Estos criminales vigilan estratégicamente a quienes vienen desde lejos para realizar compras importantes y luego proceden a atacarlos violentamente. La modalidad delictiva se repite con precisión casi quirúrgica en las inmediaciones del importante mercado.
Tintaya planteó la urgente necesidad de sancionar a dueños de casas y propietarios de hostales clandestinos. «Estas viviendas son alquiladas a extranjeros» vinculados directamente con la actividad delictiva actual, afirmó categóricamente afirmando que la falta de control municipal permite que estos inmuebles funcionen como refugio para bandas organizadas de delincuentes extranjeros.
La ausencia de regulación en las discotecas también empeora seriamente la situación de seguridad en Juliaca ya que existen al menos desde cinco hasta siete locales nocturnos ubicados frente al terminal de buses local. Estos establecimientos operan sin fiscalización adecuada y se han convertido en focos de actividad delincuencial y consumo ilegal de sustancias.
Comerciantes exigen que autoridades cumplan mandato popular
El entrevistado recordó a los funcionarios su fundamental deber de trabajar incansablemente para la comunidad juliaqueña. Él exigió a los gobernantes «despertar pronto porque el pueblo los eligió justamente para dedicarse al trabajo». Los ciudadanos demandan respuestas concretas y no más promesas vacías de campaña electoral de las autoridades regionales y municipales.
Para revertir esta situación de inseguridad y abandono institucional, los ciudadanos deben unirse en protesta masiva. El comercio y el pueblo están dispuestos a salir a marchar para exigir una seguridad fuerte y efectiva. La paralización total de Juliaca se concretará si las autoridades continúan ignorando los reclamos de la población afectada.


