La madrugada de este miércoles, el desborde del río Huancané ha sumido en la desesperación a las comunidades de Machacamarca y Azangarillo, con pérdidas en cultivos clave como la papa, quinua y alfalfa. La Gerencia Regional Agraria, a través del COER Puno, informó que evalúa los daños mientras los agricultores ven cómo su sustento se va con el agua.
Según informes de la Gerencia Regional Agraria, los campos de papa, aún en floración, han sido arrasados, comprometiendo la cosecha de este producto esencial en la dieta local. La quinua, en pleno proceso de granación, también ha sufrido daños irreparables, al igual que los sembradíos de alfalfa listos para ser cosechados. La avena, que aún no alcanzaba su madurez, se suma a la lista de cultivos afectados.
Ante la magnitud del desastre, la Gerencia Regional Agraria despliega equipos a nivel regional para evaluar y validar los daños en las zonas afectadas. Se busca implementar el seguro agrario catastrófico y medidas que permitan mitigar las pérdidas y apoyar la recuperación de los cultivos.
El COER Puno, en coordinación con el gobierno local, continúa monitoreando la situación y brindando apoyo a las comunidades damnificadas. La prioridad es garantizar la seguridad alimentaria y el sustento de los agricultores afectados por esta emergencia.
La situación es crítica y requiere la atención urgente de las autoridades y la solidaridad de la comunidad. La recuperación de los cultivos y el apoyo a los agricultores son fundamentales para evitar una crisis alimentaria en la región.
