El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, Piero Corvetto, renunció al cargo mediante una carta dirigida a María Teresa Cabrera, presidenta de la Junta Nacional de Justicia, alegando que los problemas técnico-operativos del 12 de abril le impiden continuar en funciones.
En su misiva, Corvetto argumentó que la dimisión busca generar «un clima de mayor confianza» para la segunda vuelta presidencial, reconoció fallos focalizados en la distribución del material electoral en sectores de Lima Metropolitana y solicitó una investigación imparcial y exhaustiva.
«Deseo que mi renuncia contribuya a generar un clima de mayor confianza hacia las elecciones, y estoy seguro de que quien me suceda va a contribuir a construir un contexto político adecuado para la celebración exitosa de la segunda vuelta», sostuvo.
JNE denuncia y JNJ acepta la renuncia
La Junta Nacional de Justicia convocó a un pleno extraordinario y aceptó la dimisión con efecto inmediato, mientras dispuso continuar la investigación preliminar contra el exfuncionario por los hechos del 12 de abril de 2026.
El Jurado Nacional de Elecciones presentó denuncia penal contra Corvetto, funcionarios de la ONPE y el representante de la empresa Galaga, por presuntos delitos contra el derecho de sufragio, omisión de actos funcionales y obstaculización del acto electoral.
La defensa de Corvetto informó que este se presentará ante la Segunda Fiscalía Especializada en Corrupción para entrega voluntaria de su pasaporte y aceptará el levantamiento del secreto de sus comunicaciones, en señal de colaboración con el Ministerio Público.
