Profesores jubilados de Puno salieron a las calles para protestar por sus pensiones que apenas llegan a 900 soles mensuales, menos de un tercio de lo que deberían recibir según la ley magisterial, en una movilización que durará tres días y se suma a reclamos a nivel nacional.
Hugo Flores Rodríguez, secretario del Sindicato de Docentes Cesantes, confirmó que el paro busca exigir el cumplimiento de la nivelación pensionaria prometida por el Estado hace años, pero nunca implementada para los educadores retirados.
«Estas pensiones de hambre no reflejan nuestros años de servicio», declaró Flores mientras mostraba documentos donde consta que sus pensiones deberían ser nivelables, aunque en la práctica reciben montos congelados desde hace más de una década.
Los 1.700 afiliados a la Asociación Provincial de Cesantes perciben entre 800 y 900 soles, cifra que contrasta con los más de 3.000 soles que corresponderían según la reforma magisterial y sus años dedicados a la enseñanza.
Los manifestantes exigen también el pago completo de una deuda social millonaria que el gobierno entrega parcialmente, mientras muchos docentes fallecen sin ver reconocidos sus derechos tras décadas formando generaciones.
Las protestas continuarán dos días más en Puno, coordinadas con movimientos similares a nivel nacional, buscando que el Estado cumpla con equiparar sus pensiones al primer nivel magisterial como establece la normativa vigente.