Juliaca enfrenta una limitada capacidad en infraestructura hotelera que restringe su posibilidad de albergar eventos de gran escala. De los 800 hoteles registrados, solo 80 cuentan con categorización formal y el nivel máximo alcanza tres estrellas, lo que evidencia una oferta insuficiente para atender demanda turística exigente.
Maribel Solorzano Mestas gerente de desarrollo económico de la municipalidad provincial de San Román indico, que esta situación refleja un déficit estructural en el sector hospedaje, donde la mayoría de establecimientos opera sin estándares definidos. La ausencia de hoteles de mayor categoría reduce la competitividad de la ciudad frente a otros destinos que sí cuentan con infraestructura adecuada para recibir visitantes en eventos masivos.
Además a esta limitación se suma la falta de restaurantes con certificación oficial, lo que agrava la brecha en servicios turísticos. La inexistencia de categorización gastronómica impide garantizar calidad y estándares, factores clave para atraer delegaciones nacionales e internacionales.
Sin una oferta gastronómica formalizada, Juliaca pierde oportunidades de posicionarse como sede de eventos deportivos o culturales de gran envergadura. La calidad del servicio alimentario es un componente esencial en la experiencia del visitante y su ausencia debilita la imagen de la ciudad como destino.
Las autoridades locales han impulsado acciones para formalizar el sector hotelero y gastronómico, aunque los avances aún son limitados. Persisten brechas en regulación y cumplimiento de estándares, lo que evidencia la necesidad de fortalecer políticas que mejoren la calidad de los servicios turísticos.
Pese a estas limitaciones, durante la festividad de Alasitas se movilizan entre diez y quince millones de soles en transacciones comerciales. Este flujo económico demuestra el potencial de Juliaca para atraer actividad comercial, aunque aún requiere mejorar su infraestructura y servicios para consolidarse como destino competitivo.
