Comerciantes de Juliaca alertan sobre una creciente invasión de vendedores extranjeros, quienes se instalan sin control en mercados y calles céntricas. Arturo Mamani Tintaya, exdirectivo, califica esta situación de competencia desleal, generando gran preocupación en el sector local.
Los mercaderes locales cubren alquileres y tributos municipales rigurosamente, mientras los foráneos se ubican libremente en cualquier sitio. Esta desigualdad genera una gran molestia, pues afecta directamente la economía de quienes cumplen todas sus obligaciones.
Estos vendedores, principalmente de nacionalidad boliviana, se han expandido en zonas como Jirón Moquegua, Túpac Amaru y Mercado San José. Su número aumenta notablemente cada semana, observándose la llegada constante de nuevas personas.
Existe profundo malestar hacia las autoridades, a quienes responsabilizan de la falta de fiscalización y control fronterizo. Comerciantes resaltan que un peruano en Bolivia ni siquiera puede caminar libremente, una marcada diferencia con lo que ocurre en Juliaca.
Se ha percibido que agentes policiales recibirían «sencillo» o coimas, lo que facilita el ingreso y la instalación de estos vendedores. Esta situación impide un control efectivo en las fronteras y en las zonas comerciales.
Los comerciantes del mercado Tupac Amaru temen que la falta de supervisión permita a estos extranjeros abrir pronto sus propios locales, un hecho que agravaría aún más la competencia, afectando la subsistencia de los negociantes formales.
Además de los bolivianos, ciudadanos colombianos y venezolanos también poseen negocios informales en la ciudad. Esta diversidad de nacionalidades evidencia la ausencia de una regulación clara para el creciente comercio ambulatorio foráneo.
Arturo Mamani Tintaya y la comunidad demandan urgentes medidas de control y fiscalización municipal. Solicitan una intervención decidida de las autoridades para regular adecuadamente esta situación, beneficiando a los comerciantes locales.
