Durante la reunión descentralizada del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (CORESEC), realizada en la provincia de San Román, dirigentes locales hicieron un llamado urgente para el cambio inmediato del jefe de la Región Policial de Puno, Pedro Ortiz Casaverde. Se cuestionó enérgicamente la falta de eficiencia en su gestión ante el creciente problema de inseguridad ciudadana.
Ramiro Díaz Tupa, dirigente de Juliaca, aprovechó su intervención para exigir al gobernador regional, alcalde provincial y otras autoridades competentes la emisión de un documento dirigido al Ministerio del Interior, solicitando el reemplazo del mencionado jefe policial. Se destacó la ausencia de acciones concretas por parte de la autoridad policial, acusada de llevar a cabo un trabajo meramente burocrático, especialmente en la provincia de San Román, donde la situación de seguridad sigue siendo preocupante.
Por su parte el dirigente Antero Pimentel, también criticó severamente al representante de la Superintendencia Nacional de Migraciones, exigiendo la pronta instalación de una sede en la provincia de San Román debido al aumento de la delincuencia de extranjeros, muchos de los cuales se encuentran indocumentados.
Por último, se lanzó un fuerte reproche a las autoridades del poder judicial y Ministerio Público, a quienes se acusó directamente de estar involucrados en prácticas irregulares. Se señaló que numerosos delincuentes capturados en medio de robos y homicidios en la provincia de San Román son liberados de manera inexplicable. Se instó al magistrado de la Corte Superior de Justicia de Puno a tomar medidas concretas para abordar esta preocupante situación.
