La indignación marcó la jornada electoral en la provincia de San Román, donde la fiscal de prevención del delito Marifé Añasco Yañez verificó que bodegas y discotecas abrieron sus puertas para vender bebidas alcohólicas en plena ley seca, una infracción que provocó una intervención inmediata de las autoridades en los alrededores del estadio local.
La representante del Ministerio Público confirmó que las autoridades se trasladaron hasta los puntos con mayor concentración de cantinas para pedir a sus dueños que cerraran los locales y respetaran la prohibición vigente durante las elecciones, todo en coordinación directa con el Jurado Nacional de Elecciones.
La fiscal explicó que, si bien la ley seca no puede controlar lo que los ciudadanos hacen en sus casas después de votar, la apertura de negocios para vender alcohol sí representa una infracción directa que las autoridades están obligadas a atender, y que generó molestia entre los funcionarios que participaron en el operativo.
Durante el operativo, la fiscal también respondió a la consulta sobre posibles cédulas marcadas en la provincia, y confirmó que hasta ese momento no existía ningún reporte oficial sobre ese tipo de irregularidades en el proceso electoral de San Román.
Las acciones de cierre se concentraron principalmente en los alrededores del estadio de la ciudad, lugar donde se encontró la mayor cantidad de cantinas que habían abierto sus puertas en contra de la norma electoral, y donde la fiscal encabezó personalmente las diligencias para exhortar a los propietarios y lograr el cierre temporal de los locales.
La coordinación entre la Fiscalía de Prevención del Delito y el Jurado también permitió realizar labores de limpieza en el marco del proceso electoral, sumando acciones de orden y cumplimiento de la ley que buscaron garantizar una jornada electoral tranquila y dentro de los parámetros legales establecidos para la provincia.












