La Fiscalía investiga a ex altos mandos policiales, Raúl Alfaro y Jorge Angulo, por presunta tortura en protestas. Mariela Callo Sánchez esposa de Manuel Quilla, quien sufrió grave violencia exige justicia ante la muerte de su pareja.
Esta investigación preliminar formaliza el caso contra mandos policiales, acusados de torturar veinticuatro ciudadanos, en este escenario Mariela Callo Sánchez declaró sentir un ligero alivio pues la fiscalía por fin indaga en la tortura y muerte de su esposo.
Manuel Quilla fue emboscado por policías el catorce de marzo en Lima, al regresar de Campo de Marte. Los efectivos aparecieron y lo golpearon directamente. Manuel fue detenido el quince de marzo, alegando un intento de secuestro, algo que su esposa no cree. Lo llevaron a la comisaría Petit Thouars de Lima y luego a San Andrés. Allí, él recibió golpes brutales, con marcas evidentes, heridas y hematomas en su cuerpo.
La necropsia confirmó un edema cerebral generalizado, con fracturas en ambos lados y la base de su cráneo. Manuel contó a su esposa sobre descargas eléctricas, ahogamiento y exposición a gases lacrimógenos.
Mariela Callo enfrentó muchas dificultades para presentar la denuncia contra los agresores. El caso se trasladó de la Fiscalía de Derechos Humanos y ahora a una nueva fiscalía especial en Lima.
Las investigaciones identifican a Carlos Torres López, Walter Chamorro Infantes y Jerson Whtmer Centeno. Sin embargo, Mariela Callo Sánchez pide investigar a más efectivos policiales y a los altos mandos. Ella incluye a la propia Dina Boluarte y al Congreso.
Mariela Callo Sánchez exige que todo el peso de la ley recaiga sobre los responsables. Ella no quiere que esto solo afecte a los tres policías identificados. Reclama justicia para su esposo, desde los altos mandos involucrados hasta los ejecutores directos.