Un hecho inusual se registró en el jirón Acomayo de la urbanización San Pablo de Juliaca, donde agentes de Serenazgo intervinieron un presunto caso de violencia familiar en el que la víctima resultó ser un varón agredido por su conviviente, quien habría utilizado incluso un objeto punzocortante durante la discusión.
La mujer, identificada con las iniciales M.P.Q., habría agredido a su conviviente R.Y.C. con golpes y presuntamente con un cuchillo, mientras los vecinos del sector alertaron a las autoridades al escuchar la fuerte discusión al interior de la vivienda, donde el varón habría caído desde el segundo piso resultando con lesiones.
Los propios vecinos confirmaron ante los agentes de Serenazgo que los episodios de agresión serían recurrentes, señalando que la mujer habría golpeado a su pareja en anteriores ocasiones incluso con objetos contundentes, situación que era conocida en el entorno inmediato de la pareja.
Pese a la gravedad del hecho y a las lesiones evidentes, el agraviado se negó a formalizar denuncia ante las autoridades y reconoció abiertamente que soporta las agresiones por decisión propia, afirmando que nadie puede cambiar lo que siente por su pareja.
El varón declaró ante los agentes que la relación es su decisión y que ninguna autoridad ni vecino puede interferir, repitiendo en reiteradas ocasiones que lo soporta todo por amor, pese a que los propios efectivos le advirtieron sobre el riesgo que representa continuar en esa situación.
Las autoridades tomaron conocimiento del caso y vienen evaluando las acciones correspondientes, en un hecho que expone la violencia familiar en todas sus formas y recuerda que los varones también pueden ser víctimas, independientemente de su decisión de denunciar o no.

