La policía antidrogas ha desarticulado un nuevo intento de tráfico internacional de drogas, al incautar 28 paquetes de clorhidrato de cocaína camuflados en cucharones. Los paquetes, con la marca “Delfín”, estaban ocultos en una encomienda que llegó desde Lima hacia Juliaca, donde fueron interceptados por agentes de la DIRANDRO. La mercancía, que tenía un valor aproximado de 42 mil dólares en su forma de clorhidrato de cocaína, se estima que podría alcanzar un millón 400 mil dólares en el mercado internacional.
El operativo, que se desarrolló en el marco de una investigación más amplia sobre el narcotráfico, ha permitido la captura de dos personas, quienes fueron detenidas mientras intentaban trasladar el cargamento hacia la zona fronteriza, presumiblemente para ser distribuidos en Bolivia y, desde allí, a mercados en Europa. Las autoridades han confirmado que se trata de una red internacional de narcotráfico que emplea métodos cada vez más sofisticados para evadir la detección de la policía.
El coronel Rolando Ayala Carrasco, jefe de la división antidroga Sur Oriente, destacó que el modus operandi de la red incluye el uso de vehículos en su recorrido por diversas regiones del sur y oriente del país, como Puno, Madre de Dios, Arequipa y Cuzco. Además, se están llevando a cabo operativos inopinados para desbaratar cualquier intento de movilización ilegal de drogas en estas zonas de alto riesgo.
En sus declaraciones, Ayala Carrasco también precisó que el narcotráfico utiliza marcas como «Delfín» y Estrella”, lo que permite identificar posibles nexos con otras operaciones criminales a nivel nacional e internacional. Aseguró que, debido a la complejidad de la operación, las investigaciones seguirán su curso y se continuará con el seguimiento a los implicados, quienes podrían estar involucrados en una red más amplia de tráfico de drogas hacia otros continentes.