En el marco de la finalización de la Semana Santa, un grupo de dirigentes de Juliaca llevó a cabo la tradicional quema de Judas, representado por una figura que simbolizaba a la presidenta Dina Boluarte, a quien acusan de estar involucrada en una serie de asesinatos ocurridos en la región de Puno.
A pesar de la intensa lluvia que caía durante la tarde del domingo, los dirigentes decidieron proceder con la quema del muñeco que representaba a Boluarte, utilizando este acto como una forma de expresar su descontento y señalarla como una traidora, en paralelo con la traición de Judas.
Carmen Hualla Muriel, dirigente de Juliaca, enfatizó la importancia de reflexionar durante estas festividades, recordando que aún no se ha logrado obtener justicia para los más de 19 fallecidos durante las protestas contra la presidenta. Hasta el momento, las familias continúan exigiendo que se haga justicia.
En este contexto, la quema del muñeco de Boluarte no solo representó su figura como presidenta, sino que también la catalogaron como traidora, señalando que su gestión ha favorecido a las mafias arraigadas en el gobierno, dejando de lado a la población que enfrenta una difícil crisis económica.
