La responsable de la Unidad Local de Empadronamiento del (SISFOH) en la provincia de San Román, Beatriz Arestegui Chalco, aclaró que la municipalidad no retira a los ciudadanos de los programas sociales, porque la clasificación socioeconómica depende de un proceso nacional y no del trabajo del empadronador.
La especialista explicó que la labor de la Unidad Local de Empadronamiento consiste únicamente en recoger la información de las personas que solicitan una nueva clasificación o la actualización de sus datos, mientras que el resultado final se determina mediante bases de datos del Organismo de Focalización e Información Social.
Arestegui señaló que algunos adultos mayores creen que fueron retirados de programas sociales por un mal empadronamiento, sin embargo, precisó que la clasificación puede cambiar cuando el sistema determina que una persona mejoró su calidad de vida o ya no presenta condiciones de vulnerabilidad.
Asimismo, indicó que el trabajo del empadronador se realiza de acuerdo con la Directiva 010-2024 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, la cual establece el procedimiento para recoger información de los hogares y actualizar la clasificación socioeconómica.
Durante la visita, el empadronador solicita autorización para ingresar a la vivienda, verifica como mínimo el lugar donde duerme la familia y donde cocina, además, finaliza el procedimiento en la puerta del domicilio con una fotografía para la geolocalización y georreferencia.
La responsable recordó que la clasificación socioeconómica se actualiza cada cuatro años en zonas urbanas, cada seis años en comunidades campesinas y cada ocho años en el ámbito amazónico, además, recomendó que los beneficiarios soliciten la actualización de sus datos seis meses antes del vencimiento de su clasificación.

