Juliaca celebró con mucha fe la misa central de San Pedro y San Pablo en el atrio del templo matriz Santa Catalina, donde múltiples alferados y decenas de fieles pidieron salud, paz y prosperidad para toda la región Puno.
Las imágenes de los santos patronos salieron en procesión por los exteriores del templo, mientras los alferados llevaron réplicas de distintos tamaños para trasladarlas a sus capillas y grutas.
Jorge Ticona contó que su familia mantiene viva esta devoción desde hace años, al recordar que sus padres y suegros ya asumieron la alferada y que ahora les toca continuar a los hijos.
El alferado también pidió bendición para los enfermos y hospitalizados, al señalar que la oración de la jornada estuvo dirigida “para las personas que están malas, en el hospital” y para todos los devotos.
Los organizadores confirmaron una gruta central en la avenida Circunvalación con González Prada, donde “las puertas están abiertas para todos los devotos”, según dijo Ticona al invitar a los vecinos al convite.
La programación religiosa incluyó bendición de velas y el tradicional velorio de imágenes, en una fiesta que reunió a familias y reforzó la fe y la identidad cultural de Juliaca.
