Keiko Fujimori y Roberto Sánchez empatarían con 38% de intención de voto en una eventual segunda vuelta electoral, según la primera encuesta de Ipsos Perú realizada el 23 y 24 de abril.
El presidente ejecutivo de Ipsos Perú, Alfredo Torres, explicó que el sondeo analizó dos escenarios posibles de balotaje, siendo el enfrentamiento entre Fujimori y Sánchez el considerado más probable por la encuestadora.
«Ella siempre arrancaba más atrás en segundas vueltas anteriores, con Pedro Castillo empezó varios puntos atrás y terminó en un virtual empate que se definió por muy pocos miles de votos», señaló Torres.
Geografía electoral y antivoto definen las claves del balotaje
Fujimori lideraría con claridad en Lima, pero enfrentaría dificultades en el norte, oriente y sur del país, donde el voto está dividido o en su contra, condicionando su estrategia de campaña.
El antivoto a Fujimori cayó de 59% el 2 de abril a 48% el 24 de abril, bajando por primera vez bajo el 50%, lo que Torres atribuyó a su actitud más serena frente a los exabruptos de su rival.
Torres añadió que el electorado de López Aliaga, independientemente de lo que él indique, votaría por Fujimori en un balotaje contra Sánchez, explicando así el empate proyectado pese a la fractura geográfica.
Voto blanco y fractura social marcan el fondo del escenario electoral
El 17% de voto blanco o viciado proyectado en este escenario podría reducirse conforme avance la campaña, según la experiencia de anteriores segundas vueltas analizadas por Ipsos Perú.
Torres atribuyó la fractura territorial a «el pésimo desempeño del Estado» en educación, salud y seguridad en zonas de menores ingresos, aclarando que no sería necesariamente una división ideológica pura.
El analista advirtió además que cualquier gobierno electo enfrentaría un país profundamente fracturado, con regiones enteras desconectadas del poder central y de las políticas públicas nacionales.
