La minimización es la acción más inteligente que debemos priorizar para reducir la generación de plásticos y residuos. Por ejemplo, evitar bolsas innecesarias al comprar o usar envases reutilizables como tomatodos, disminuyen nuestro impacto, dijo Judith Cruz Yucra, licenciada en Gestión Pública y Desarrollo Social de la Universidad Nacional de Juliaca.
En Razón Libre de Pachamama radio, señaló que cuando no es posible minimizar, como con residuos orgánicos de frutas y verduras imprescindibles para nuestra alimentación, debemos aprovecharlos convirtiéndolos en abono orgánico casero.
Materiales como plástico, cartón, botellas y vidrio hay que depositarlos en contenedores específicos y Puno cuenta con botellones y espacios designados, a diferencia de otras ciudades como Lima, indicó.
Productos no reaprovechables como papel higiénico deben entregarse a camiones compactadores que los lleven a rellenos sanitarios acordes a la normativa, aunque se puede mejorar al no clasificar la basura previamente, declaró.
El relleno sanitario de Puno realiza un sotierro directo plausible, pero requiere tecnología e implementar un centro de clasificación previo para optimizar el proceso y esto está siendo gestionado por el área correspondiente del municipio puneño, señaló.
