El alcalde de la Municipalidad Provincial de Lampa, Ciriaco Díaz Aréstegui, fue esperado con un burro en exteriores de dicha comuna, tras haberse suspendido por cuarta vez la noche del último lunes la sesión de Concejo Municipal, donde debía debatirse su suspensión del cargo por un plazo de 120 días. Un contingente policial resguardó la salida de la autoridad edil y se registraron enfrentamientos.
Los integrantes de las rondas campesinas y representantes de la sociedad civil de la provincia de Lampa, esperaban despachar al alcalde en un burro; sin embargo, este fue puesto a buen recaudo por un grupo de efectivos policiales que rápidamente lo subieron a una unidad policial, ello exacerbó los ánimos de la población, que impidieron el normal tránsito de la unidad.

“La justicia comunitaria está cansada de la justicia ordinaria, el alcalde se está llevando la plata de Lampa, este tipo de autoridades le hace daño al pueblo”, señaló la presidenta de las rondas campesinas.
Uno de los dirigentes cuestionó las excusas que puso la autoridad edil para suspender una vez más la sesión y calificó de incapaz al alcalde. A su salida, la población lo tildó de ratero y se produjo un enfrentamiento con los efectivos del orden.
“Usted es autoridad en su comunidad, pero aquí no puede hacer nada”, fue lo que le dijo un efectivo policial al grupo de ronderos que exigían al alcalde dar la cara al pueblo; tras varios minutos, la autoridad edil fue retirada de la plaza de Armas y la población acordó enviar un memorial al Ministerio del Interior para que intervenga la Comisaría de Lampa y se inicie un proceso de reestructuración de la Policía Nacional.
“Hemos sufrido maltrato físico de la policía, el día lunes no permitiremos que el alcalde ingrese a la municipalidad”, advirtió otro dirigente.
