El Padre Luis Zambrano de la parroquia Pueblo de Dios envió un mensaje potente a quienes tienen autoridad o cargos públicos recordándoles la necesidad imperiosa de la humildad en la función pública ya que su deber es cumplir las acciones sin esperar agradecimientos ni recompensas.
Muchas veces los gobernantes o líderes buscan alabanzas por una obra o proyecto cumplido. El sacerdote Luis Zambrano señala que el que gobierna primero necesita cultivar una profunda humildad personal. Humildad es aceptar la realidad tal cual es.
La reflexión se basa directamente en el Evangelio de Lucas, capítulo diecisiete. Los versículos del cinco al diez son leídos por el sacerdote para la audiencia radial en donde Jesús pide a sus seguidores actuar sin vanagloriarse.
Jesús enseña una lección central sobre el servicio a sus apóstoles y al pueblo. Los creyentes deben considerarse servidores que no hacían falta después de cumplir un encargo. Solo hicimos lo que nos tocaba hacer, dicen las escrituras.
El sacerdote también habla sobre la fe que pidieron los apóstoles al Señor para crecer. Luis Ambrano explica que la fe no es solo una serie de dogmas o enseñanzas escritas en libros sino un acto de adhesión y amor a la persona de Jesús.
El Padre Luis Zambrano invita a la audiencia a aplicar este sentido del deber en la casa y el trabajo donde se debe actuar cumpliendo la obligación a favor de la comunidad sin esperar recompensas ya que cumplir con nuestro deber es lo más importante.
