La obra de agua potable y letrinas de Orurillo, provincia de Melgar, avanza sin los supervisores calificados para vigilar los trabajos, situación que pone en riesgo la calidad de las redes de saneamiento destinadas a las familias de Choquesani y Colquemarca.
Los inspectores detectaron que faltan profesionales encargados de dirigir el control técnico de la obra ejecutada por la Municipalidad Provincial de Melgar, pese a que estos especialistas deben verificar la correcta construcción de cada componente.
La ausencia de supervisión podría permitir pagos por labores de control que no se realizaron, según el hallazgo reportado, mientras las familias de Orurillo esperan una obra segura y bien ejecutada para acceder al servicio de agua.
La jefa de control, Verónica Colque Machacca, informó al alcalde provincial sobre estas observaciones y señaló que “la supervisión debe velar por la correcta ejecución” técnica y económica del proyecto de saneamiento
El consorcio constructor tampoco presentó el seguro de salud contra accidentes para los obreros durante agosto, dejando sin protección a los trabajadores que realizan excavaciones, zanjas y reservorios elevados en Cachuyo Sollocotaña.
La Contraloría dio 5 días hábiles a la Municipalidad Provincial de Melgar para corregir los problemas detectados, regularizar las pólizas de los obreros y asignar a los ingenieros responsables de vigilar los trabajos en Orurillo.