Una crisis sanitaria en potencia afecta a la población de la cuenca del río Coata en Puno, donde el 50% de la población evaluada presenta metales pesados en su organismo, siendo el arsénico el principal contaminante que amenaza la salud de niños y gestantes.
Yuli Flores, coordinadora de estrategias de metales pesados del Hospital Regional Manuel Núñez Butrón, reveló que, de 278 personas examinadas en cinco distritos de la cuenca, entre 40% y 50% registra presencia de sustancias tóxicas en el cuerpo.
La especialista detalló que el sistema de salud opera los 365 días del año atendiendo esta problemática, ya que los pacientes acuden por sintomatología diversa, momento en que se solicita el examen adicional para detectar metales pesados en zonas expuestas.
Las autoridades sanitarias focalizan las intervenciones en lugares identificados como zonas expuestas, donde realizan toma de muestras de orina dirigidas específicamente a personas que habitan estas áreas contaminadas, priorizando grupos vulnerables como objetivo estratégico.
Flores explicó que aunque se han identificado arsénico, cadmio, plomo y mercurio en la población, el arsénico presenta los valores máximos más preocupantes, razón por la cual las intervenciones sanitarias se concentran en detectar este metaloide específico.
La estrategia de metales pesados prioriza a niños menores de 12 años y gestantes como grupos objetivo principales, quienes enfrentan mayor riesgo ante la exposición a estos contaminantes que afectan gravemente el desarrollo y la salud.
