La militancia de Fuerza Popular en Puno exigió la destitución del jefe nacional de la ONPE, Piero Corvetto, por las graves deficiencias registradas en el proceso electoral del 12 de abril. El militante David Chambi Rodríguez fue el vocero de esta posición.
Chambi señaló que cerca de 200 mesas de sufragio no abrieron en Lima el día de las elecciones, hecho que calificó de inaceptable e injustificable para una institución que debe garantizar la legitimidad democrática del país.
Ante esta situación, la candidata presidencial Keiko Sofía Fujimori exigió públicamente la renuncia de Corvetto. Además, el partido anunció respaldo logístico completo para presentar evidencias de las irregularidades ante Renovación Popular de Rafael López Aliaga.
Por su parte, Chambi planteó que la Junta Nacional de Justicia suspenda a Corvetto de forma temporal mientras duren las investigaciones. Precisó que el jefe de la ONPE actuó de forma negligente y flagrante, lo que impide que garantice una segunda vuelta transparente.
Sobre la anulación del proceso electoral, el militante descartó que prospere esa alternativa por falta de consenso político. No obstante, advirtió que el mal manejo institucional alimenta la desconfianza ciudadana y profundiza la polarización entre Lima y las regiones andinas del país.
El militante concluyó que el Perú enfrenta nuevamente una fractura entre la costa y el mundo andino. Afirmó que la reacción de la sierra responde al olvido histórico del Estado, más que a un análisis político, lo que agrava la crisis de legitimidad en torno a los resultados electorales.









