La región Puno ha sido testigo en los últimos años de un avance cuantitativo en la representación política de las mujeres a nivel local. Sin embargo, se advierte que este progreso numérico no se ha traducido forzosamente en una mejor calidad de representación ni en un acceso equitativo a puestos de poder.
Según cifras de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), en las elecciones municipales 2022 el porcentaje promedio de regidoras en Puno superó el 40%, duplicando el registrado en 2018 que era de 20%. No obstante, aún subsisten barreras culturales y estructurales para que accedan a como autoridades ediles en una alcaldía.
La analista política y excandidata al congreso, Diana Pasaca considera que la aplicación de la ley de paridad y alternancia de género explica el aumento de concejalas. Pero advierte: “eso no significa tener mejor representación”. Y agrega: “Nuestros pares hombres llevan 200 años en cargos públicos y tampoco es que sean ejemplo de representatividad”.
Palabras que reflejan la actual situación de la participación política de la mujer en un panorama general en nuestro país; que no es ajena a la región Puno. Dentro de los factores que inciden en la postergación política femenina en la región está el machismo culturalmente arraigado. “Las organizaciones políticas no suelen ver a una mujer como aspirante a líder de una lista, y los votantes tampoco la consideran buena opción para la alcaldía”, manifestó Pasaca.
Incluso las propias féminas son las peores críticas de sus pares mujeres. “Por su propia educación y ambiente, no quieren asumir roles de liderazgo político, o no lo expresan abiertamente”, agregó la abogada y docente universitaria.
Otro factor que se observa es la actitud de mujeres quienes han logrado acceder a un cargo público, como regidurías, “pareciera que no terminan de asimilarlo, pues se ponen por debajo de sus colegas varones”, cuestionó. De allí la importancia de examinar su desempeño en los debates edilicios para dimensionar cómo ejercen su función.
Para revertir este escenario, la analista política plantea reformas legales más exigentes, como la alternancia obligatoria en las listas de postulantes a alcaldías, de modo que al menos la mitad sean féminas. Asimismo, Pasaca considera primordial reforzar la capacitación de liderazgos femeninos e impulsar una transformación cultural que erradique los prejuicios de género.
“El Derecho debe generar cambio social, cambio en nuestra forma de pensar y de dar oportunidades, y en este caso de tener más mujeres en política, porque aspirantes capaces sí hay”, subrayo. No obstante, la analista advierte que llenarse solo de cifras no bastará. “Lo que necesitamos con urgencia, tanto en hombres como en mujeres, es mejorar la calidad de representación”, finalizó.
