Municipio de Acora abandona a trabajadora atropellada por un patrullero de serenazgo cuyo conductor estaba ebrio

Víctima tendrá seis semanas sin ingresos con lesiones graves mientras municipio distrital no asume gastos ni responsabilidades tras accidente

Jhon Arocutipa
Jhon Arocutipa 19/05/2026

La trabajadora de limpieza pública de la Municipalidad de Puno, Hermenegilda León, de 61 años, fue dada de alta luego de permanecer internada en el Hospital Regional Manuel Núñez Butrón, tras haber sido atropellada por un patrullero de Serenazgo de la Municipalidad Distrital de Acora. Sin embargo, ninguna autoridad ni funcionario de la comuna de Acora se hizo presente en el lugar.

La Municipalidad Provincial de Puno activó el SOAT de la camioneta de serenazgo para cubrir la atención inmediata; la trabajadora, con contrato 728 permanente, recibió orden de descanso de seis semanas sin posibilidad de laborar ni generar ingresos para su familia.

El ingeniero Rubén Darío, gerente de Residuos Sólidos de la Municipalidad Provincial de Puno, declaró: «Nosotros no desligamos esa responsabilidad por parte nuestra», precisando que el municipio de Acora recién se comunicó con él mediante llamada sin brindar interés o atención a la víctima.

Silencio de Acora, familia sola y una noche en el pasillo del hospital

El gerente Rubén Darío confirmó que «no es la primera vez» que un trabajador de limpieza sufre este tipo de accidente en Puno; los casos previos, incluidos mortales, ocurrieron también en fines de semana y madrugadas, llegando en este último hasta las 6 víctimas, sin que ninguna institución haya implementado medidas permanentes.

La víctima, madre soltera y único sostén de sus hijos en etapa escolar, enfrentará al menos seis semanas sin ingresos laborales, más gastos de rehabilitación en clínica privada que la familia exige al distrito de Acora como responsable del siniestro vial.

La hija de la trabajadora denunció que la Municipalidad de Acora no se comunicó con ellas en ningún momento tras el accidente; solo un familiar del conductor visitó brevemente el hospital, observó a la paciente y se retiró sin ofrecer disculpa, apoyo ni compromiso formal.

Alta médica cuestionada, maltrato hospitalario y rehabilitación sin garantía

Los médicos del Hospital Regional Manuel Núñez Butrón descartaron intervención quirúrgica; sin embargo, diagnosticaron traumatismos severos en cadera, pierna y brazo izquierdos que requieren rehabilitación prolongada, descanso absoluto y seguimiento clínico que la institución distrital de Acora debe asumir según el gerente de Puno.

Rubén Darío señaló la necesidad de convocar una mesa técnica permanente con Policía y Fiscalía, afirmando: «Ya no una intervención mediática, sino ya permanente»; añadió que el consumo excesivo de alcohol en fines de semana «le compete también legalmente a otras instituciones», no solo a la municipalidad provincial.

Reacciones de afectados

La hija denunció maltrato médico: un doctor manipuló bruscamente a su madre al colocarle la faja pélvica, «mi mamá ha gritado y él nomás dijo no quiere, no quiere, y se fue corriendo»; además, la paciente amaneció sola en el pasillo del hospital porque no podía movilizarse por sus propios medios.

Impunidad institucional, omisión del alcalde y un patrón que se repite en Puno

Mientras la Municipalidad Provincial de Puno activó protocolos, acompañó a la trabajadora y asumió la atención inmediata, la municipalidad distrital de Acora, propietario de la camioneta que causó el atropello, no emitió pronunciamiento oficial alguno; ni el alcalde ni ningún funcionario distrital se presentó ante la familia, según confirmaron la víctima, su hija y el gerente de Residuos Sólidos.

La familia enfrenta tres obstáculos simultáneos: la negativa implícita de Acora a asumir costos de rehabilitación en clínica privada, la falta de sensibilidad del personal médico del hospital público y la incertidumbre sobre el tipo, modalidad y duración del apoyo que el municipio distrital podría eventualmente ofrecer.

Con el alcalde de Acora Hernan Crisisto Arcaya, sin pronunciarse y la víctima aún sin poder movilizarse, la familia exige atención en clínica privada, rehabilitación completa y responsabilidad penal para el conductor; el gerente Rubén Darío advirtió que, sin una mesa técnica interinstitucional permanente, los accidentes mortales de fines de semana continuarán sin solución estructural en Puno.