La Asociación Nacional de Periodistas del Perú reportó ocho agresiones contra reporteros en Puno y otras cinco regiones durante la reciente jornada electoral porque diversas autoridades electorales junto a efectivos policiales impidieron el libre trabajo de información a la ciudadanía.
En la provincia de Melgar, el personal de la Oficina Nacional de Procesos Electorales prohibió que los medios locales grabaran dentro de los locales de votación de Ayaviri pese a que los comunicadores puneños contaban con sus acreditaciones oficiales correspondientes.
Los trabajadores de los organismos electorales y del Jurado Nacional de Elecciones evitaron declarar sobre estas restricciones en Ayaviri, mientras los periodistas locales mantenían sus cámaras apagadas por orden de los funcionarios que custodiaban el ingreso a los recintos escolares.
En la región vecina de Tacna el corresponsal Ysrael Rivera terminó detenido por la policía durante cuatro horas tras grabar el retiro de propaganda política cerca de los locales de sufragio bajo el pretexto de un control de identidad sin sistema.
Los agentes policiales en Lima también empujaron a varios reporteros de televisión nacional para evitar que ellos se acercaran al candidato Carlos Álvarez durante su salida del local de votación usando escudos antimotines contra los equipos de prensa acreditados.
El periodista Luis Vento Benites sufrió el retiro forzoso de un colegio en Chimbote por parte de militares y policías quienes lo amenazaron con detenerlo por desobediencia a la autoridad mientras él realizaba una transmisión en vivo para su portal.
La Asociación Nacional de Periodistas del Perú manifestó que estos hechos evidencian actuaciones negativas que limitan el derecho constitucional de informar a todos los peruanos sobre el desarrollo transparente de las elecciones generales en las provincias del país.
Las autoridades electorales deben garantizar condiciones seguras para la cobertura de prensa en las sedes de votación para asegurar que los ciudadanos reciban noticias veraces sin obstáculos arbitrarios impuestos por las fuerzas del orden durante estos procesos democráticos.

















