El Órgano de Control Institucional del Programa Nacional de Saneamiento Rural del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, halló dos situaciones adversas en la obra de agua potable y saneamiento en Coata, Puno, los retrasos en decisiones técnicas y la falta de seguros para trabajadores ponen en riesgo la culminación y la seguridad del proyecto.
El informe señala que la supervisión y el Programa Nacional de Saneamiento Rural demoraron más de dos meses en pronunciarse sobre un expediente técnico adicional, esta dilación puede afectar el plazo de entrega de la obra y generar sobrecostos.
El jefe de la comisión, Piero Pool Rojas Lapa, explicó que la supervisión ratificó con un día de retraso la necesidad del adicional, mientras que el Programa Nacional de Saneamiento Rural aún no emite resolución sobre el expediente, a pesar de que el plazo legal ya venció.
La obra busca dotar de agua potable y saneamiento a los centros poblados de Carata, Llachahui, Queatta, Pojsin, Putucuni, Lluco, Coatasi y otros, el avance físico ejecutado solo llega al 35 por ciento, muy por debajo del 94 por ciento programado.
El informe también advierte que la supervisión no vigiló que todo el personal del contratista cuente con seguro complementario de trabajo de riesgo, esta omisión deja desprotegidos a los trabajadores ante posibles accidentes durante la ejecución de la obra.
Las autoridades del Programa Nacional de Saneamiento Rural deben informar en cinco días las acciones que adoptarán para corregir estos problemas, la Contraloría urge medidas inmediatas para asegurar la continuidad y la calidad del proyecto.
Los pobladores de Coata esperan que la obra termine pronto y brinde agua segura, el informe de control busca que las autoridades actúen con rapidez y transparencia para evitar más retrasos y riesgos en la zona.