En medio de una investigación interna, la Diócesis San Carlos de Puno ha decidido separar preventivamente al padre Carlos Londoño de sus funciones. Monseñor Jorge Carrión Pavlich confirmó que se sigue un proceso canónico, aunque aún se requieren testimonios concretos para avanzar con las investigaciones.
La denuncia, que aún no se detalla públicamente, ha llevado a la iglesia a actuar bajo sus propios métodos. Carrión Pavlich enfatizó que esta medida no es un castigo, sino una acción preventiva mientras se esclarecen los hechos, autoridades eclesiásticas tiene conocimiento acerca del hecho y vienen actuando al respecto.
“Hay un proceso canónico que se ha iniciado”, declaró el monseñor, quien también mencionó que la investigación dependerá de los actores involucrados. La comisión encargada trabaja en paralelo con la denuncia presentada y bajo dos informes del mes de enero.
Mientras tanto, el padre Londoño permanece separado de su cargo, una decisión que, según la iglesia, busca proteger tanto al acusado como a la comunidad. “Son acciones preventivas, no es castigo”, reiteró Carrión Pavlich. La iglesia ha sido clara en señalar que este tipo de procedimientos son parte de su estructura interna. El proceso canónico, aunque lento, busca garantizar justicia y transparencia, según las normas eclesiásticas.

