La inseguridad en Puno alcanza niveles críticos con delitos que involucran a efectivos policiales, generando indignación y movilizando a organizaciones sociales hacia un paro nacional el 14 de mayo, Juan Chipana, integrante del Frente de Organizaciones Populares de Puno, confirma que la medida busca presionar al gobierno para frenar la ola de violencia que afecta a la región y al país.
Un reciente asalto en Juliaca agravó la crisis, una familia fue atacada por presuntos policías en la provincia de San Román, este hecho desencadenó un paro local y aumentó el reclamo ciudadano por transparencia en las investigaciones, los pobladores exigen que no se proteja a los responsables y que se esclarezca el papel de los mandos policiales.
La provincia de San Román no es la única afectada, en Puno capital capturaron a ladrones de mototaxis durante un operativo, mientras en Huancané reportaron el asesinato de un ciudadano dentro de su vehículo, estos casos reflejan el clima de inseguridad que se extiende por toda la región, señala el dirigente.
Indicó que el paro nacional del 14 de mayo unirá a transportistas de Lima y organizaciones de Puno, la medida responde al aumento de sicariatos y extorsiones en todo el país, los convocantes señalan que el gobierno y el ministro del Interior no han logrado controlar la violencia diaria que sufren los ciudadanos.
Las demandas de Puno incluyen además temas locales prioritarios, el gasoducto sur andino, los problemas del hospital regional y los retrasos en las plantas de tratamiento de aguas residuales figuran en la plataforma de lucha, estos reclamos buscan atención inmediata del gobierno central.
Juan Chipana enfatiza la necesidad de unidad entre comerciantes, transportistas y gremios, el líder social convoca a la participación masiva en el paro para garantizar su impacto, subraya que solo la presión colectiva obligará a las autoridades a actuar con eficacia ante la crisis.
Las organizaciones ultiman detalles en reuniones previas al 14 de mayo, definen estrategias para movilizaciones y puntos de concentración, el objetivo es mantener el carácter pacífico de las protestas mientras se exigen soluciones concretas a las demandas de seguridad y desarrollo.
