El Gobierno peruano coordina el rescate de 405 ciudadanos que permanecen atrapados en Bolivia debido a los violentos bloqueos de carreteras. La Cancillería trabaja junto al Ministerio de Defensa para trasladar a nuestros compatriotas desde La Paz y Oruro hacia la ciudad de Juliaca.
Los manifestantes bolivianos cerraron las vías estratégicas del altiplano y dejaron a cientos de viajeros sin posibilidad de retornar al territorio nacional. El grupo de afectados incluye a 200 escolares de Puno, Cusco y Arequipa que realizaban viajes de estudio en el país vecino.
El Consulado General del Perú en La Paz realiza un estrecho seguimiento de la situación para garantizar la seguridad de todos los peruanos. Las autoridades habilitaron líneas telefónicas de emergencia que funcionan las 24 horas para atender los requerimientos urgentes de los afectados.
Las protestas sociales en Bolivia son impulsadas por la Central Obrera que exige un aumento salarial del 20 por ciento al gobierno actual. Los sectores campesinos e indígenas se sumaron a las movilizaciones y rechazan cualquier intento de privatizar las empresas estatales de su país.
Los cierres de rutas complican el tránsito terrestre hacia las regiones fronterizas y afectan directamente el comercio con Perú y Chile. Los estudiantes atrapados esperan que el avión de evacuación despegue pronto para reencontrarse con sus familias en las provincias del sur peruano.
La Cancillería informó que el plan de retorno se activará en las próximas horas para evitar que los compatriotas sufran por la falta de alimentos. Los funcionarios diplomáticos mantienen contacto permanente con los dirigentes de las zonas bloqueadas para permitir el paso de ayuda humanitaria.
Finalmente, los padres de familia en Puno y Juliaca exigen celeridad en el traslado de los menores que cumplieron tres días varados. El Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que no descansará hasta poner a salvo al último peruano que se encuentre en peligro fuera del país.

