Una presunta red criminal operaba desde la Comisaría San Martín de Juliaca con participación de policías uniformados y civiles armados, la investigación fiscal revela un doble asalto coordinado contra una joven de 18 años. Los agentes habrían extorsionado 30 mil dólares y una banda le robó el resto segundos después.
El 2 de septiembre, los efectivos Sebastián Romero, Frank Mercado y Hernán Mamani interceptaron a la víctima en la calle San Martín, la joven transportaba 60 mil dólares en ahorros familiares para comprar un vehículo. Los policías la obligaron a subir al patrullero KR-27513 bajo amenazas de denunciarla por lavado de activos.
El alférez Sebastián Yafet Romero Sánchez, jefe de patrullaje a pie y motorizado, dirigió toda la intervención; él abordó a la víctima y la sujetó del brazo para subirla al vehículo. Romero guardó los fajos de dólares en el bolsillo de su pantalón y amenazó con llevarla a la fiscalía si no entregaba el dinero.
El conductor cómplice
El suboficial de tercera Frank Euder Mercado Roque manejó el patrullero durante todo el recorrido. Inició rutas no autorizadas alejándose del centro hacia zonas descampadas. Mercado facilitó la extorsión al trasladar a la víctima a un lugar apartado donde ocurriría el robo.
El operador amenazante
El suboficial de tercera Hernán Álvaro Mamani Mendoza descendió del vehículo junto al alférez para la intervención inicial. Bajo órdenes de Romero, amedrentó a la joven indicándole que la grababa. Mamani fue quien abrió la puerta para que la agraviada bajara en el descampado, según la denuncia fiscal.
Seguimiento paralelo
La agraviada notó la presencia de dos motos lineales siguiendo el patrullero desde el centro de Juliaca. Las cámaras de seguridad registraron a estos vehículos circulando por la misma ruta. Las motos acompañaron al patrullero en su recorrido hacia la salida a Arequipa, según las grabaciones presentadas en la audiencia.
Confesión incriminatoria
El alférez Romero admitió que la joven les entregó un paquete de 10 mil dólares a cada uno. El monto total solicitado ascendía a 30 mil dólares para los tres agentes. La defensa del imputado alegó que el dinero fue ofrecido voluntariamente, pero la jueza rechazó este argumento.
Abandono programado
Los policías dejaron a la víctima en un descampado del Girón 8 de enero, zona urbana Santa Ana. La joven intentó correr tras el patrullero que se alejaba. Apenas segundos después, dos motos lineales con cuatro ocupantes la interceptaron en el mismo lugar.
Violencia criminal
Los asaltantes vestidos de civil apuntaron con un arma de fuego a la joven. Uno de los delincuentes le propinó un golpe en la rodilla para inmovilizarla. Le arrebataron la mochila con el resto del dinero que los policías le habían devuelto minutos antes.
Advertencia reveladora
Al consumar el robo, los criminales lanzaron una amenaza clave: “Te vas a hacer la sonza con la policía… tú no sabes nada” . Esta frase sugiere una coordinación previa entre los agentes y la banda civil, según el análisis de la jueza.
Precisión quirúrgica
El asalto ocurrió con una sincronización exacta tras la partida del patrullero. La víctima no tuvo tiempo de pedir auxilio ni de escapar del lugar. La jueza calificó este hecho como un indicio contundente de una operación conjunta entre policías y delincuentes.
Pruebas tecnológicas
El GPS compartido por la joven con su familia coincidió con todo el recorrido del patrullero. Las grabaciones de seguridad corroboraron el seguimiento de las motos durante todo el trayecto. El testimonio de la hermana, quien escuchó la intervención por teléfono, reforzó la acusación fiscal.
Borrado de pruebas
El alférez Romero eliminó información, llamadas y mensajes de su celular antes de entregarlo a la fiscalía. La jueza consideró este acto como un indicio grave de obstaculización a la justicia. El peligro procesal quedó acreditado con esta acción, según el fallo judicial.
Decisión judicial
La jueza declaró fundada la prisión preventiva por nueve meses contra el alférez Romero. La audiencia para los suboficiales Mercado y Mamani quedó suspendida hasta el 11 de septiembre. Ambos no habían sido notificados formalmente como investigados, según informó el tribunal.