En Juliaca, solo 16.000 de las 70.000 instalaciones tienen medidores de agua. El ciudadano Lucio Mamani Ticona señala que esta deficiencia beneficia económicamente a la empresa proveedora, ya que los usuarios sin medidor pagan una tarifa fija más alta.
Mamani Ticona explica que los usuarios con medidor también pagan por el aire en las tuberías, aumentando injustamente su consumo registrado. Advierte que la nueva tarifa aplicada desde enero incluirá costos adicionales, como infraestructura, intereses y multas.
Según Mamani Ticona, el reglamento aclarará los incrementos paulatinos en la tarifa, que se prevé subirá hasta un 28% en los próximos años. Además, cuestiona la inclusión de obras de autogestión en los costos que pagarán los usuarios.
Finalmente, el poblador considera que este proceso apunta a la privatización del servicio de agua, opción contemplada en el artículo 110 de la norma. Sin embargo, afirma que la empresa no se encuentra en una situación crítica que justifique esa medida.