El INEI confirma que el 11,4% de los hogares rurales del Perú vive en pobreza extrema, una condición que afecta principalmente al sector rural, donde uno de cada tres hogares no logra cubrir la canasta básica alimentaria pese a usar todos sus recursos disponibles.
La exministra e investigadora del IEP Carolina Trivelli explicó que una familia en pobreza extrema usa todo lo que tiene, trabajo, donaciones, remesas y transferencias de programas públicos, destinándolo únicamente a comprar alimentos, y aun así no alcanza para cubrir la canasta básica alimentaria, por lo que esas familias pasan hambre.
«En el Perú rural uno de cada tres hogares está en situación de pobreza y ese grupo debería ser prioritario, es un grupo que sigue siendo muy importante y que por definición pasa hambre de todas maneras», señaló Trivelli.
La pobreza extrema golpea con más fuerza a los hogares rurales del país
Cajamarca concentra las tasas más altas de pobreza del país pese a recibir canon minero importante, porque es el departamento con mayor población rural del Perú, con más de un millón de personas rurales que requieren una estrategia concertada entre todos los niveles de gobierno.
Lo que necesita Cajamarca es acción coordinada entre Midagri, gobierno regional y municipalidades, pero también sectores como vivienda, transportes y comunicaciones, que son dinamizadores de oportunidades para los entornos rurales y que tradicionalmente no se asocian a la reducción de pobreza, señaló Trivelli.
En contraste, Ica logró pleno empleo mediante el desarrollo agroindustrial y agroexportador, generando empleos formales con acceso a salud y protección social, convirtiéndose en un modelo de desarrollo regional que Trivelli propone replicar para sacar al campo peruano de la pobreza extrema.
Políticas desfasadas y crecimiento modesto profundizan la crisis en el mundo rural
La pobreza en Perú se redujo al 25,7% en 2025, según el INEI, pero el país sigue lejos del 20% prepandemia, porque el crecimiento posterior a la recesión de 2023 fue modesto y menos efectivo para llegar a las zonas rurales más vulnerables.
Los programas sociales evitan que la pobreza sea seis o siete puntos mayor, pero necesitan un rediseño urgente para adecuarse a las nuevas características de la pobreza rural y llegar efectivamente a quienes más los necesitan, especialmente a los hogares en extrema pobreza, explicó Trivelli.
Seguimos usando las mismas herramientas de hace 15 años, cuando la pobreza rural ya cambió, acumulando alta inseguridad alimentaria y consecuencias en nutrición, por lo que Trivelli exige repensar las intervenciones con un enfoque moderno centrado en el mundo rural peruano.

