Familias del barrio Alto Chacarilla de Puno enfrentan una nueva crisis de desabastecimiento hídrico tras tres días consecutivos sin suministro regular de agua potable, problemática que se intensifica durante las mañanas cuando el escaso caudal disponible resulta insuficiente para cubrir las necesidades básicas domésticas de la población afectada.
Natividad Flores Quispe, vecina del sector, confirmó que el servicio presenta características intermitentes y claramente deficientes, obligando a las familias a depender exclusivamente del agua proveniente de un manantial cercano para mantener sus actividades cotidianas ante la ausencia de soluciones técnicas por parte de la empresa municipal.
La situación se agrava considerando que las deficiencias en el suministro hídrico se extienden durante aproximadamente dos meses, período en el cual la presidenta del barrio Benita Abarca ha presentado reiteradas quejas formales ante la Empresa Municipal de Saneamiento Básico de Puno sin obtener respuestas efectivas.
Los residentes de Alto Chacarilla exigen intervención inmediata de EMSA Puno para garantizar abastecimiento regular y suficiente del recurso hídrico, argumentando que el acceso al agua constituye un derecho fundamental para la salud pública que no puede permanecer desatendido por períodos prolongados.
La dependencia del manantial local se ha convertido en la única alternativa viable para los vecinos, quienes califican esta fuente como el recurso que los ayuda a mantenerse día a día mientras persiste la inacción de la empresa municipal responsable del servicio de saneamiento básico.
La problemática hídrica en Alto Chacarilla refleja deficiencias estructurales en el sistema de distribución que requieren intervención técnica especializada para restablecer el suministro normal y evitar que situaciones similares comprometan el bienestar de otras zonas residenciales de la ciudad altiplánica durante la temporada de mayor demanda.
