La provincia de Puno aún no tiene definido un plan de contingencia frente a un eventual déficit hídrico, debido a que la empresa encargada del servicio de agua potable todavía no habría remitido el documento con las medidas que se adoptarían ante una emergencia. Esta situación también mantiene pendiente la determinación de cuántos pozos subterráneos podrían requerirse para garantizar el abastecimiento de la población.
El subgerente de Defensa Civil de la Municipalidad Provincial de Puno, Lipman Escobar Vera, señaló que el municipio requiere conocer primero la demanda de agua y la capacidad operativa de la empresa prestadora del servicio para establecer las necesidades ante un escenario de escasez.
“Yo no puedo indicar que se requieren tantos pozos sin tener la opinión técnica de la empresa que brinda el servicio”, sostuvo el funcionario, quien precisó que el municipio no es responsable de brindar agua potable a la población.
Escobar Vera indicó que, una vez conocido el plan de contingencia, se podrá determinar el volumen de agua necesario durante una emergencia y evaluar la cantidad de perforaciones que podrían ejecutarse. Para ello, se tomaría como referencia la información técnica de la Autoridad Nacional del Agua sobre la existencia de fuentes de agua subterránea.
La alternativa contempla realizar perforaciones en puntos donde los estudios y sondajes de la ANA hayan identificado volúmenes considerables de agua, para posteriormente efectuar la extracción mediante bombas sumergibles, el tratamiento correspondiente y su distribución a la población.
El funcionario señaló que el plan de contingencia ya debería haber sido presentado, pero que la empresa todavía estaría evaluando su capacidad operativa antes de remitir la información. Advirtió que estas medidas deben definirse con anticipación y no recién cuando se presente una emergencia.
Como parte de las acciones preventivas, Defensa Civil informó que ya adquirió tachos y baldes para atender a las familias que pudieran encontrarse en situación vulnerable ante una eventual emergencia por déficit hídrico.
Escobar Vera recordó además que las necesidades de agua se reducen considerablemente durante una emergencia: mientras que normalmente se considera un requerimiento de 20 litros por persona, en una situación de emergencia puede reducirse a aproximadamente 3 litros por persona.


